Maldita Ciencia
13/02/2020

Aloe vera, rosa mosqueta, tintes y parabenos: mitos y bulos sobre estos cosméticos

La cosmética, en general, es el caldo de cultivo perfecto en cuanto a origen de diversos mitos y bulos. Al fin y al cabo, hablamos de productos que aplicamos casi siempre de forma directa sobre nuestra piel, lo que puede hacer que nos enfrentemos a ellos con un respeto excesivo (y más aún si continuamente recibes alertas y avisos de los que no sabes si fiarte). En Maldita Ciencia os contamos algunos de estos bulos que hemos desmentido sobre el aloe vera, rosa mosqueta, tintes y parabenos.

No, el aloe vera no es el tratamiento más adecuado para quemaduras o heridas

Seguro que, entre los diversos usos que se le atribuyen al aloe vera, alguna vez habéis oído que este es recomendable para tratar quemaduras o heridas, ya sea utilizando directamente el gel procedente de la planta o como parte de algún producto cosmético. Lo cierto es que no: el aloe vera presenta ciertos componentes irritantes que pueden producir efectos secundarios al aplicarlos sobre afecciones de la piel.

"El aloe vera no es un buen tratamiento para las quemaduras, heridas ni, en general, para la dermatitis. En el caso de que la piel esté alterada o presente algún tipo de agresión, hay más riesgo de sensibilización, es decir, de desarrollar inmunidad de forma que, si el aloe vera vuelve a entrar en contacto con la piel, esta podría generar una reacción inflamatoria", confirma a Maldita Ciencia Sara Gómez Armayones, dermatóloga en el Hospital Clinic, en Barcelona. "De hecho, vemos pacientes con alergia al aloe vera. Hay productos mucho más adecuados para tratar este tipo de lesiones", añade.

En Maldita Ciencia ya hablamos de cómo actuar frente a una quemadura o una herida o corte en este artículo sobre primeros auxilios. Además, si quieres profundizar sobre el uso dermatológico del aloe vera, puedes echar un vistazo a este artículo.

¿El aceite de rosa mosqueta puede mejorar la cicatrización? Sí, si la herida ya está cerrada (aunque hay productos más eficaces)

Otra de las preguntas en relación a productos cosméticos que nos habéis hecho es si es cierto que el aceite de rosa mosqueta es recomendable para lesiones cutáneas y si puede mejorar la cicatrización y el aspecto final de estas marcas.

Según Gómez, para heridas abiertas o recientes este aceite tampoco es lo adecuado, aunque hay muy pocos casos descritos de dermatitis de contacto. Lo mismo explica a Maldita Ciencia Inés Mármol, investigadora del departamento de Farmacología y Fisiología de la Universidad de Zaragoza: "nunca recomendaría utilizar aceite de rosa mosqueta o cualquier otro tipo de crema en estos casos. Lo que habría que hacer es desinfectar la herida y cubrirla con una tirita hasta que se cierre".

Sin embargo, una vez la herida ya esté cerrada y no se corra el riesgo de infección, se ha observado que este líquido puede mejorar la cicatrización. "Tenemos que tener en cuenta que estos resultados son muy recientes (el artículo es de este año) y que se han realizado en modelos animales", aclara Mármol. "Así que no podemos estar completamente seguros de que en humanos vayamos a encontrar el mismo efecto", añade.

"Los dermatólogos utilizamos relativamente poco este aceite: tenemos productos con eficacia mucho más demostrada y que además, en la práctica, vemos que funcionan mucho mejor", explica GómezPuedes leer más sobre el tema aquí.

Sí, la arcilla verde puede ser beneficiosa para la piel (pero también perjudicial si contiene impurezas)

Turno de la arcilla verde y, de nuevo, las posibles consecuencias que podría tener en nuestra piel. Aunque, al igual que otros tipos de arcillas, esta puede tener aplicaciones beneficiosas para nuestra salud, si contiene impurezas, como metales pesados, también puede perjudicarnos.

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Las arcillas son muy usadas para tratamientos cosméticos. Hay evidencia científica de que las mascarillas de estas sustancias no mejoran la elasticidad o firmeza de la piel, al menos a corto plazo. Su uso continuado tal vez sí la mejore, pero de momento solo hay evidencias en experimentos con ratas. Otras aplicaciones cosméticas serían la absorción de grasa o la cobertura de imperfecciones de la piel, basadas en la gran capacidad que tiene la arcilla de absorción y de formar una película protectora en la piel.

Sin embargo, el uso de arcillas también puede ser perjudicial si incluyen impurezas, por lo que es importante comprarlas a fabricantes que hayan pasado análisis y controles de calidad. También pueden ser tóxicas si se inhalan durante largos periodos de tiempo. Aquí te contamos más sobre la arcilla y sus usos.

Modelo: Shannon Kringen - Fotógrafo: John Green.

¿Qué sabemos sobre teñirse el pelo durante el embarazo? Aunque es seguro para el bebé, hacen falta más estudios por lo que las expertas recomiendan un uso prudente

Es cierto que existen estudios que sugieren una posible relación negativa entre estos productos y la salud del bebé, como alteraciones en su peso al nacer o un mayor riesgo de sufrir leucemia durante los dos primeros años de vida. Sin embargo, las investigaciones de las que se dispone actualmente se han realizado en ratones, utilizando una cantidad de producto mucho mayor que la que se utiliza para teñir el pelo y de manera continua, no como los tratamientos de color de este tipo que usa una mujer. Además, la proporción del producto que llega a la piel es muy pequeña (y menor aún la que logra absorberse) por lo que, en caso de que parte de este llegara a la placenta, la cantidad sería mínima.

Teniendo en cuenta todas estas variables, ¿podemos concluir que teñirse durante el embarazo o los meses previos a este puede ser perjudicial para el futuro bebé? La respuesta la da Rita Vassena, ginecóloga en Eugin, a Maldita Ciencia: “En principio, no. No hay estudios sustanciales que demuestren que utilizar estos productos pueda ser perjudicial para la fertilidad de la madre ni para la salud de su hijo”.

El miedo a que estas tinciones puedan ser dañinas procede de observaciones o investigaciones de hace décadas. Estas sugieren que, al suministrar algunos de sus compuestos en altas concentraciones a ratas y ratones, podrían alterar su fertilidad. “Pero las dosis utilizadas en estos estudios son mucho más altas que las presentes en productos para el cabello”, aclara Vassena.

Aún así, “la posición de los médicos es recomendar un uso prudente: seguir utilizando los productos sin miedo, ya que su toxicidad está lejos de comprobarse, pero minimizando la posibilidad de absorción, por si acaso”, aclara Vassena. Aquí hablamos sobre estos y otros estudios en relación al tema.

Lo que sabemos sobre teñirse el pelo y el riesgo de cáncer

Nos lo habéis preguntado y la respuesta no es simplemente "sí" o "no". Vamos a ello.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos explica que los tintes para el pelo que se comercializaban en los años 70 cuando teñirse comenzó a ser algo generalizado contenían algunas sustancias químicas, como las llamadas aminas aromáticas, que se clasificaron como cancerígenas para animales y como posibles cancerígenos para los humanos, especialmente en casos de cáncer de vejiga y linfoma entre otros. Desde mediados hasta finales de los años 70, los fabricantes de esos tintes fueron sustituyendo esos componentes por otros y no hay evidencias para asegurar que estos nuevos ingredientes también aumenten el riesgo de cáncer.

Las investigaciones al respecto siguen desarrollándose y de momento los resultados son contradictorios: algunos han encontrado una relación entre el uso personal de tintes para el pelo y el riesgo de leucemia, linfoma, cáncer de mama, de vejiga y otros cánceres, y otros no. Por eso la IARC, la agencia internacional de investigación sobre el cáncer, ha concluido que no se puede clasificar ese uso personal en cuanto a su acción cancerígena para el ser humano.

Lo que sí considera la IARC como un probable cancerígeno es el trabajo en una peluquería o barbería, por la constante exposición a tintes y otros productos similares.

Qué sabemos sobre las lámparas de manicura y el cáncer de piel: un aumento del riesgo es improbable pero es recomendable echarse protector solar en las manos antes de usarlas

¿Pueden las lámparas de luz ultravioleta que se utilizan en los salones de manicura (para acelerar el proceso de secado del esmalte y endurecer las uñas de gel) incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de piel o melanoma? Es cierto que los rayos UVA son un factor de riesgo de esta enfermedad, sin embargo es muy poco probable que esto ocurra utilizando los aparatos de manicura, según las evidencias científicas al respecto.

Hay estudios que demuestran que la cantidad de radiación emitida por las lámparas de los salones de manicura no es lo suficientemente potente como para suponer un verdadero riesgo incluso para aquellas personas que reciben tratamientos de este tipo habitualmente. También confirman que la posibilidad de que esta influya en el riesgo de desarrollar cáncer de piel es muy baja.

Aún así, y a pesar de los escasos minutos que dura la exposición a la radiación, este estudio publicado en el Journal of the American Academy of Dermatologyadvierte que, durante el secado, las manos reciben la energía equivalente al límite diario recomendado para las de aquellas personas que trabajan al aire libre, que reciben estos rayos (esta vez procedentes del sol) continuamente. Es por esto por lo que los autores recomiendan aplicar crema solar en las manos 30 minutos antes de recibir el tratamiento y evitar lavarlas con agua y jabón antes de comenzarlo, para no retirar la protección de la piel. Aquí puedes leer más sobre el tema.

No, no hay evidencias de que algunos ingredientes de los champús de Mercadona sean cancerígenos

Una vez más, algunas dudas que nos hacéis llegar tienen que ver con productos cosméticos de Hacendado, la marca blanca de Mercadona. El origen es un post de Facebook que señala en concreto dos ingredientes, en este caso de los champús: el lauril sulfato de sodio (SLS) y el lauril éter sulfato de sodio (SLES). En ese post se sugiere que pueden causar cáncer al mezclarse con otros ingredientes, además de ser altamente irritantes y tóxicos. Son ideas que llevan mucho tiempo circulando por internet (Snopes ya lo desmintió en 1999) y en esas afirmaciones sin pruebas y otras muy distorsionadas.

Ambas sustancias se utilizan por su acción surfactante, es decir, atrapa los compuestos oleosos del pelo y la piel y ayudan a eliminarlos con el aclarado o enjuagado. Son necesarios para formar la espuma de jabones y champús. Es la primera de las dos, el SLS, la que produce más inquietud.

Para empezar, no hay evidencias de que el SLS o el SLES causen cáncer. No hay estudios que lo afirmen y ninguna agencia de seguridad nacional o internacional clasifican estas sustancias como cancerígenas. Es el caso de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), perteneciente a la OMS; el Programa Nacional de Toxicología de EEUU, La Agencia de Protección Medioambiental estadounidense o la Unión Europea. En resumen: no hay evidencias ni investigaciones que relacionen el uso de estos dos ingredientes con el cáncer.

Pero sí es cierto que el SLS puede resultar irritante en concentraciones muy altas o si permanece sobre la piel demasiado tiempo. Por este motivo, se usa sobre todo en productos que no pasan demasiado tiempo en contacto con la piel, como jabones o champús y la concentración normalmente no supera el 15%. En caso de que productos de aplicación más prolongada, como cremas, las concentraciones de esta sustancia deben ser aun menores (en torno al 1%). En cualquier caso, puede ser un potente irritante ocular y por eso es mejor evitar el contacto con los ojos. Si aún así tienes dudas, puedes aclararlas aquí.

Qué son los parabenos y por qué no debería preocuparte que estén en tu gel de ducha

Como ya explicamos en Maldita Ciencia, los parabenos son un grupo de sustancias que se usan como conservantes en productos cosméticos y de higiene personal. Sirve para evitar que en artículos como desodorantes, geles de ducha y cremas corporales proliferen los hongos y las bacterias. Su uso preocupa a sectores de la sociedad y por eso algunas marcas han optado por eliminarlos (por ejemplo, Eroski en 2013). ¿Tienen realmente algo malo los parabenos?

La principal preocupación respecto al uso de los parabenos en cosméticos es que puedan tener un efecto similar al de los estrógenos, hormonas sexuales femeninas, causando un desequilibrio hormonal en nuestro cuerpo. Eso podría, potencialmente, causar distintas patologías, como por ejemplo, cáncer de mama.

Uno de los argumentos más habituales es un estudio publicado en 2004 que encontró trazas de parabenos en tumores mamarios. Sin embargo, el estudio no concluía, ni lo ha hecho ningún otro estudio después, que los parabenos hubiesen sido los causantes de los tumores.

Varias autoridades sanitarias han buscado este posible efecto, sin encontrarlo. Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer, no hay estudios que relacionen los parabenos con ningún problema de salud, incluido el cáncer de mama, y para el Comité Científico Europeo de Seguridad de los Consumidores, las investigaciones al respecto no son concluyentes.

Para qué se utiliza la parafina en cosmética y por qué no es tóxica ni peligrosa ni supone "embadurnarse" de petróleo

Nos habéis preguntado por este post de Facebook que expone los supuestos efectos y propiedades negativos de la parafina, uno de los componentes más habituales en los productos cosméticos de nuestro supermercado habitual. Lo primero es aclarar que en cosmética se utiliza parafina líquida (paraffinum liquidum) y no parafina a secas, y es de esa sustancia de la que vamos a hablar en este artículo. Es un compuesto muy común y se puede encontrar en el etiquetado de geles, colonias y aceites corporales infantiles.

A pesar de las preocupaciones que despierta, es importante tener claro que la parafina líquida es segura en cualquier cantidad. La legislación impone un límite al porcentaje de impurezas que puede poseer (menor de un 0,005% o del 3% del total, dependiendo de la sustancia) ya que esas posibles impurezas sí pueden suponer un riesgo para la salud.

¿De dónde procede el miedo a un compuesto tan utilizado en la composición de estos artículos? Parte de la preocupación surge de su procedencia: la parafina es un aceite mineral que se extrae del petróleo. Pero hay que tener claro que eso no determina su seguridad ni toxicidad. “Químicamente da igual cuál sea el origen del compuesto, eso no va a hacerlo mejor ni peor”, explica a Maldita Ciencia Deborah García Bello, química y divulgadora científica.

Además, es inerte y no atraviesa si quiera la epidermis, la primera capa de la piel. Por eso no hay evidencias de que sea capaz de causar ni alergias, ni irritaciones, ni mucho menos otros problemas como mareos, dolores de cabeza, tos, manchas oscuras o pérdida de concentración, como alerta el post de Facebook.

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